
La importancia de Eurovisión
12 noviembre 2009Todos sabemos ya que todo eso de esperar a una hora concreta para ver aquello que te interesa ha pasado a mejor vida. En la actualidad, gracias a una conexión a internet eres capaz de ver tus series, películas, o incluso eventos deportivos cuando y cómo quieras.
Hasta ahí todo correcto, hablamos de un fenómeno ya común, que hemos interiorizado completamente en nuestro día a día. No obstante, me resulta curioso ciertos casos concretos que gracias a Internet y la curiosidad individual de unas pocas personas, se han convertido en booms mediáticos. Me explico:
Remontémonos a 1979, año en el que Alemania decidió que Dschinghis Khan era la banda escogida para participar en Eurovisión – no tengo datos más concretos acerca de si fue la RFA, la RDA o ambas participaban unidas en este gran concurso musical, pero vaya que por el nombre de la canción no tengo muchas dudas quién fue -. La canción creada para la ocasión no era otra que Moscow.
Brillante, ¿verdad? Después de que esta canción aguantara 5 semanas en el #1 de las listas australianas en 1980 (WTF?), cayó en el olvido mediático – ya podría pasar lo mismo con ese chico tan gracioso que habla de derechos humanos y en realidad su discurso versa sobre la pasta gansa – en España y el mundo.
Hubo un intento de lanzar a la fama una vez más este gran hit, ideado por un gran profesor de música disco finlandés, que lo incluyó en su obra magna de vídeos de autoayuda, pero que (desgraciadamente) no logró el éxito esperado:
Finalmente, y retomamos el concepto del que hablamos al principio, llegó un erudito de youtube que, seguro, encontró alguno de los vídeos – que se han viralizado años después de que fueran producidos – en una de tantas horas muertas en la agencia que pasaba haciendo ver que creaba, y le vino a la mente un anuncio tan geek como el que apareció en las cadenas de TV españolas hace 2 ó 3 años:
A grandes rasgos, la canción ‘petó’ tanto o más que su predecesora, la de Richard Clayderman en su piano sin control, y la agencia Publicis Lado C se confirmó como una de las mejores agencias del año.
Ahora bien, estoy convencido de que esta campaña no se hubiese realizado sin youtube, sin internet, sin medios interactivos, ya que el creativo a cargo de la cuenta Renault seguramente jamás hubiera podido acceder a esos materiales audiovisuales concretos. No es sólo que podamos ver el último capítulo de Flashforward cuando queramos y no las noches de los martes, o hacer un revisionado de Seinfeld aunque no esté en emisión en TV ahora mismo, sino que podemos usar todos estos materiales en nuestro beneficio, relacionarlos, crear vínculos, ampliar nuestros conocimientos geeks – cultura, vaya – para encontrarnos con caminos creativos mucho más amplios e inexplorados que los de antaño. Un chollo, ¿no?